Responsabilidad del juego
La responsabilidad de juego representa la exposición financiera potencial a la que se enfrenta un operador por las apuestas no liquidadas, esencialmente, la cantidad máxima que puede deber si todas las apuestas activas resultan ganadoras. Esta cifra refleja el riesgo en tiempo real vinculado a los juegos o eventos en curso. El seguimiento y control precisos del pasivo son esenciales para mantener la estabilidad financiera, garantizando que todos los pagos a los jugadores puedan efectuarse sin interrupciones.